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Aunque probablemente conozca los beneficios de hacer ejercicio de forma regular, quizás por sus obligaciones laborales o familiares no tenga ocasión de practicar un deporte o ejercitarse tanto como le gustarÃa. Ahora que está embarazada es un buen momento para introducir el ejercicio en su vida.
Aunque probablemente conozca los beneficios de hacer ejercicio de forma regular, quizás por sus obligaciones laborales o familiares no tenga ocasión de practicar un deporte o ejercitarse tanto como le gustaría. Ahora que está embarazada es un buen momento para introducir el ejercicio en su vida.
Simple pero efectivo
El ejercicio es beneficioso para tener un buen estado de salud, pero durante el embarazo le puede reportar beneficios adicionales: por un lado le ayudará a prevenir las molestias típicas de estos meses y por otro le dará más resistencia y buena forma física para cuando llegue el día del parto y también después, durante su recuperación.
Sin embargo, el embarazo no es el mejor momento para iniciar actividades deportivas extenuantes, ni para comenzar a aprender deportes (link to article EM131) que puedan implicar un riesgo de caídas.
Introducir un poco de ejercicio en su vida puede ser tan simple como ser más consciente de cómo aprovechar las oportunidades para ejercitarse. Algunos ejemplos de actividades simples en las que puede añadir un poco de ejercicio extra son:
- No busque el lugar para aparcar más cercano a la tienda o al supermercado. Aparque un poco más alejado para caminar más.
- Suba dos o tres pisos de escaleras siempre que pueda, en vez de tomar el elevador.
- En el trabajo, camine para hablar con sus compañeros en vez de usar el teléfono o el email. Ayudará a restablecer la circulación en sus piernas.
- Cuando esté en la casa limpiando, ponga una música que le guste y baile mientras limpia.
Nuevas rutinas de ejercicio
Hacer ejercicio de forma solitaria puede resultarle pesado, especialmente si no está acostumbrada a hacerlo. La mejor forma de iniciar una rutina de ejercicio es compartirla con otros miembros de la familia o con otras amigas.
Comprometerse a dar un paseo diario cuando llega del trabajo, antes o después de cenar, junto con su esposo, algún miembro de la familia o algún conocido del barrio le ayudará a mantenerse en forma durante el embarazo y a evitar la acumulación de líquido en sus piernas. No es necesario trotar, basta con caminar a buen paso durante 15 o 20 minutos. El ritmo debe ser ligero, pero no tanto como para no permitirle mantener una conversación mientras camina.
Un ejercicio que es de lo más recomendable durante el embarazo es la natación (link to article EM133). Además de eliminar el estrés sobre sus articulaciones, le permite mejorar la circulación y ejercitarse al mismo tiempo. Si se compromete a ir junto con su esposo u otra persona, seguro que ellos también se benefician de este tipo de ejercicio.
Ejercicio en gimnasios
En caso de que no haya nadie que pueda acompañarla durante estas actividades, y usted necesite un estímulo para comenzar a ejercitarse durante su embarazo, puede buscar un gimnasio cerca de su trabajo o de su casa donde le ayuden a iniciarse. En la mayoría de los centros de fitness le podrán desde dar una rutina de ejercicio, hasta proporcionarle un entrenador que el ayude con ellos. Asegúrese sin embargo de que tienen experiencia con mujeres embarazadas y no van a proponerle ningún ejercicio que sea contraproducente.
Hay máquinas, como la bicicleta estática o las máquinas de subir escaleras (stair-climbing machines) de las que se puede beneficiar durante su embarazo porque le ayudan a distribuir el peso de forma diferente. En estos gimnasios también puede encontrar clases de natación, de aeróbicos en el agua o de aeróbicos de bajo impacto que son seguros para practicar durante el embarazo.
Y aunque debido a las molestias del embarazo al principio se le pueda hacer un poco pesado ir hasta el gimnasio, la diferencia en cómo se sentirá después le valdrá la pena.